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Cursos de Formacion

La formación en el desempeño de una labor es fundamental para su correcto funcionamiento. En IPRELA damos mucha importancia a esta premisa, asegurándonos de que nuestros profesionales cuenten con experiencia, formación y una actitud positiva ante el trabajo. Por ello, actualmente IPRELA dispone de expertos equipos de azafatas, promotores y animadores, que realizan innovadores cursos de formación profesional dirigidos a distintos ámbitos como el trato cara al público, animaciones con niños y técnicas comerciales para las promociones.

A continuación desglosaremos y haremos un breve resumen de los cursos que impartimos a nuestros profesionales:

Cursos en el trato al publico

Consisten en formación sobre técnicas de comunicación no verbal, protocolos de actuación y presentación.

  • En la comunicación no verbal aprenden la forma de controlar los mecanismos gestuales, visuales y sonoros de manera que ayude a reforzar el discurso y a inspirar confianza en el receptor.
  • En los protocolos de actuación y presentación se enseña a como actuar y reaccionar en la interacción con asistentes y posibles clientes potenciales.

La importancia de estos cursos de trato al público está comprobada. El 93% de lo que transmitimos y expresamos proviene de nuestra comunicación no gestual y de nuestra manera de actuar, lo que convierte en el dominio de dicha comunicación no verbal en algo fundamental en las relaciones interpersonales.

Cursos de Animaciones para niños

En los cursos de animación con menores se introducen principios pedagógicos sobre técnicas conductuales infantiles, así como formación sobre las actividades y juegos que IPRELA ofrece, y cómo estos se adaptan al tipo y características de los niños.

  • Técnicas conductuales: Se aprende sobre cómo se debe cuidar o entretener al público infantil, junto al conocimiento que obtienen de las responsabilidades y deberes que deben de tener en la actividad con los niños.
  • Formación sobre las actividades y juegos: Poseerán la formación de aplicar y adaptar todo tipo de actividades y juegos de la forma más entretenida, divertida y segura posible.

Para adaptar las actividades y juegos, garantizando el éxito de la animación, siempre tenemos en cuenta varios factores:

Las edades de los niños:

Dependiendo de la franja de edad del grupo, elegiremos unas determinadas actividades u otras, en relación con la complejidad y dificultad de las mismas.

Por tanto, si los niños son más pequeños se realizarán actividades más sencillas, que irán subiendo en dificultad conforme a la edad de los participantes.

La importancia de la preparación de unas actividades adaptadas a los niños es esencial, pues actividades muy fáciles se volverán aburridas y monótonas en niños con edades elevadas, así como exasperantes en el caso de las actividades de difícil desempeño dirigidas a niños de corta edad.

El espacio de las instalaciones infantiles:

El espacio donde se desarrollan las actividades es imprescindible pues una actividad elaborada en un espacio no apropiado para la misma da como resultado una mala gestión de la actividad. Por ejemplo, una gymcana en un salón cerrado de pequeñas dimensión es inviable para una actividad que requiere de un amplio espectro de espacio. Otro ejemplo, es si la meteorología no acompaña y hay un ida lluvioso, las actividades con niños no se pueden hacer al descubierto para impedir que estos se mojen.

El tiempo con los niños:

De la misma manera que hay que analizar el espacio que disponemos, el tiempo con el que contamos también es importante. De esta forma, el profesional se puede organizar para desarrollar todas las actividades que se le ha solicitado y configurar las mismas para evitar improvisaciones.

Asimismo, con un buen cálculo del tiempo, se gestionarán la configuración de las actividades y la intensidad de cada una de ellas, para que en todo el periodo en el que transcurran las actividades los niños estén en plena actividad física y anímica.

Las características de los niños:

Otro punto fundamental a la hora de llevar a la practica las actividades. Un factor a tener en cuenta son las dificultades o impedimentos a la hora de realizar una determinada actividad.

En estos casos, la habilidad del que lo diriige para adaptar estas actividades a las características del niño es fundamental, de forma que estos sean capaces de llevarlas fácilmente a cabo y se integren perfectamente en el grupo.

El estado físico – anímico de los niños

La importancia de este factor se debe a la intensidad y atención de los mismos a la hora ejecutar la actividad. Un niño en un estado físico cansado no responderá de la misma manera que uno en hiperactividad.

Por ello, una vez que conozcamos la situación en la que se encuentran los niños, podremos saber el grado de intensidad de las actividades. De esta forma reformularemos y adaparemos los juegos de forma que se adapten a sus estados físicos.

Lo ideal para manejar este factor, es hacer variaciones de actividades, organizándolas según creamos que puede ser la exigencia física. Por ejemplo, el pintacaras es de una exigencia física mucho menor que la actividad con el paracaídas infantil.

Con relación al estado físico de los niños, su estado anímico es también fundamental. No es recomendable sentar a los niños para hacer un cuentacuentos si están llenos de energía, al igual que proponer que en una actividad recién expuesta se les pida el mayor nivel de intensidad.

El papel del animador

Es importante tener que en cuenta que una buena planificación de las actividades da como resultado un buen desarrollo de las mismas. Sin embargo, muchas veces, no se puede planificar todo exhaustivamente, pues salen imprevistos o acontecimientos fuera de nuestro control que descuadran nuestras expectativas.

De esta premisa surge la importancia del papel del animador, ya que al controlar las actividades de manera pormenorizada, da a lugar a menos posibilidad de fallos logrando un trabajo más profesional y mejor hecho.

La importancia de la formación infantil

Los beneficios que se obtiene a partir de la misma se fundamenta en :

  • Mayor formación sobre cuidado y trato de niños en relación con el conocimiento que obtienen de las responsabilidades y deberes que deben de tener en la actividades con los niños.
  • Adquisición de la capacidad de actuación y reacción ante cualquier situación que se produzca.
  • Obtención del conocimiento de las diversas actividades y juegos, así cómo estos se pueden adaptar a las características de los niños.